Los 10.000 Olivos

Inicio en el corazón del pueblo.
El aire y el calor del mediterráneo penetran en los pulmones y hacen latir fuerte el corazón de los corredores. Se desfila a lo largo de la calle principal de la pequeña ciudad blanca. ¡Las ventanas, los balcones, los bares, la gente os esperaran y os rodearan para incentivaros y festejar!! Saliendo del pueblo nos sumergimos en un mar de olivos, que dependiendo del viento y de la luz adquieren formas y colores increíbles.
Los sinuosos caminos que se recorren serpentean por el inmenso olivar bordeado de muros de piedra. Se apunta hacia el mar, lo oyes, lo ves está en cada músculo que se contrae. El recorrido acompaña a los corredores en cada rincón de la bahía, a lo largo de los antiguos tratturi, (senderos de trashumancia), ordenados y bien asfaltados.
El suelo tiene ligeros desniveles que permiten un rendimiento excepcional para quienes puedan. El regreso se hace desde la mitad opuesta de la calle principal. ¡ La afición será como la de un estadio en Mattinata!
¡El Gargano os espera para premiaros!!